•El universo inconmensurable e infinito; nacido de una batalla poderosa de las más altas energías del cosmos. La energía oscura de la maldad, del odioso y temible Caos: destructor, malvado y diabólico sin escrúpulos y sin ser; es destrucción que representa la entropía del universo. El Caos es el Dios que desordena cada centímetro de todo ser, cada partícula, destruye pero nunca crea, mata pero nunca da vida, es el destructor absoluto del cosmos.
Sin embargo, otro ser desconocido sin precedentes históricos e inclusive ficticios para algunos; un guerrero legendario o un Dios poderoso que se dedicó a pelear eternamente contra el caos, destruyeron todos los universos posibles y crearon un universo en su batalla del cual emergieron más universos en la infinidad de la existencia.
•En el principio era oscuridad. La luz existía, pero no en todos los lugares de la existencia, había lugares en el que las estrellas no habían nacido y las temperaturas cósmicas eran muy calientes, la velocidad de la luz era de mil millones de kilómetros por segundo, ni siquiera podían crearse los átomos de lo caliente que estaba el universo.
•Sin embargo, el universo progresivamente se fue enfriando y así nacieron las estrellas, que fueron los puntos de amor del Eterno hacía su creación, fue el bien que alimentará a todos los seres buenos y llenos de bondad, son las estrellas el máximo resplandor de un acto meramente bello y acogedor para todos los seres de luz que de ella emanen. Las estrellas fueron seres de luz, pero no fueron seres de conciencia o inconciencia, sino fueron seres que plantearían la conciencia del bien y de la justicia en los seres que las mirasen y se alimentasen de sus energías fuertes y poderosas.
•La vida iba a emanar de las estrellas incandescentes, incluso dieron la vida a un ser que era una estrella viva que vivía y conciencia tenía. Su expresión de valentía y justicia, admiraba el rostro de una águila con el cuerpo de un hombre, que solo emitan rayos de luz al cosmos oscuro y aterrador; por aquel tiempo en el que habitaban los titanes.